Harvard Health sostiene que una alimentación equilibrada suele ser suficiente para cubrir las necesidades diarias. La suplementación solo es aconsejable en casos puntuales y bajo indicación médica.
Un informe de Harvard Health advierte que, en la mayoría de las personas, no es necesario consumir suplementos de magnesio si se mantiene una dieta variada. Según el estudio, la suplementación solo muestra beneficios claros en personas con déficit diagnosticado o en situaciones específicas, como embarazadas con preeclampsia o eclampsia.
El reporte pone en duda los beneficios generalizados que se le atribuyen al magnesio para tratar migrañas, insomnio, ansiedad o diabetes, y remarca que no debe asumirse que un mayor consumo implica mejores resultados. En cambio, señala que ciertos grupos —como adultos mayores de 70 años, personas con trastornos gastrointestinales, malnutrición, consumo excesivo de alcohol o que toman algunos medicamentos— podrían requerir control médico.
El mineral, que se volvió popular por recomendaciones en redes sociales, está presente en alimentos como espinacas, frutos secos, legumbres, semillas, cereales integrales y bananas. Una combinación simple de espinacas, almendras y un plátano cubre más de la mitad de la dosis diaria recomendada para una mujer adulta. Harvard recuerda que las ingestas sugeridas son de 320 mg diarios para mujeres y 420 mg para hombres, valores que suelen alcanzarse fácilmente con una alimentación balanceada.







