La ex presidenta mantuvo una relación política cercana con el líder venezolano. En 2013 le otorgó una de las máximas condecoraciones del Estado argentino, que años después fue anulada.


En el contexto internacional marcado por la captura de Nicolás Maduro, volvió a cobrar relevancia el vínculo que mantuvo con Cristina Fernández de Kirchner durante su presidencia. Uno de los gestos más significativos de esa relación ocurrió el 8 de mayo de 2013, cuando la entonces mandataria encabezó una cena oficial en el Museo del Bicentenario y le entregó al dirigente venezolano la Orden del Libertador General San Martín.

Durante el acto, Cristina Kirchner destacó la proyección histórica y política del vínculo regional y colocó personalmente el collar de la distinción. Maduro, visiblemente emocionado, agradeció el reconocimiento y expresó su deseo de estar “a la altura de San Martín y de los Libertadores”. Ese mismo año, la ex presidenta también defendió al gobierno venezolano ante críticas internacionales y reclamó a Estados Unidos que reconociera a la administración que Maduro había asumido tras la muerte de Hugo Chávez.

La condecoración generó fuertes cuestionamientos de la oposición argentina, que ya advertía sobre el deterioro institucional y social en Venezuela. En 2017, durante el gobierno de Mauricio Macri, la distinción fue retirada por decreto, al considerar que Maduro no respetaba los valores democráticos ni los derechos humanos. Pese a ello, la relación política entre ambos incluyó otros gestos públicos, como mensajes de felicitación y expresiones de afinidad que marcaron una etapa de fuerte cercanía entre Buenos Aires y Caracas.

INFORMATE