María Alexandra Gómez expresó esperanza y cautela ante el nuevo escenario político en Venezuela. El Gobierno argentino sigue el caso con gestiones reservadas y máxima atención.
A más de un año de su secuestro, la situación del gendarme argentino Nahuel Gallo volvió a ocupar el centro de la escena tras la caída de Nicolás Maduro. Detenido desde hace 391 días en un centro clandestino en las afueras de Caracas, su familia atraviesa horas de expectativa y preocupación, ante un contexto que podría abrir la puerta a su liberación, pero que también implica riesgos.
María Alexandra Gómez, pareja de Gallo y madre de su hijo, manifestó públicamente su esperanza en medio de la incertidumbre. “Todavía no tenemos información sobre Nahuel ni sobre tantos inocentes detenidos injustamente en Venezuela. Confío en que la noticia llegará y que Nahuel Agustín Gallo podrá volver a abrazar a Víctor”, expresó. También señaló que, tras más de un año de desaparición forzada, siente que “el final de esta pesadilla está llegando”.
El caso es seguido de cerca por el Gobierno argentino, que mantiene gestiones diplomáticas bajo reserva y en estado de alerta. El presidente Javier Milei también se pronunció sobre la situación, en un contexto internacional marcado por la captura del ex mandatario venezolano y la expectativa de un cambio político que permita esclarecer el paradero de los detenidos y garantizar su integridad física.







